domingo, 15 de marzo de 2009

Día 24- Transformados por la verdad (Vida con propósito)




Las personas necesitan más que pan para vivir;
tienen que alimentarse de cada palabra de Dios.
Mateo 4:4 (NLT)

La Palabra de gracia de Dios
puede convertirlos en lo que él quiere que sean
y darles todo lo que puedan necesitar.
Hechos 20:32 (Msg)

La verdad nos transforma.
El crecimiento espiritual es el proceso de reemplazar las mentiras con la verdad. Jesús
oró, ”Santifícalos por medio de la verdad; tu palabra es la verdad." 1 La revelación es necesaria para
la santificación. El Espíritu de Dios usa la Palabra de Dios para hacernos como el Hijo de
Dios. Para ser como Jesús, tenemos que llenar nuestras vidas con su Palabra. La Biblia dice,
"A través de la Palabra somos completados y moldeados para las tareas que Dios tiene para nosotros." 2
La Palabra de Dios es diferente a cualquier otra palabra. Está viva. 3 Jesús dijo, "Las palabras
que les he hablado son espíritu y son vida." 4 Cuando Dios habla, las cosas cambian. Todo a
su alrededor – toda la creación – existe porque "Dios dijo." El sólo habló y todo empezó a
existir. Sin la Palabra de Dios usted ni siquiera estaría vivo. Santiago señala: "Dios decidió darnos
vida mediante la palabra de la verdad para que fuéramos lo más importante de todas las cosas que
hizo." 5
La Biblia es mucho más que una guía doctrinal. La Palabra de Dios genera vida, crea
fe, produce cambios, atemoriza al diablo, causa milagros, sana heridas, forma el carácter,
transforma circunstancias, imparte gozo, vence la adversidad, derrota la tentación, infunde
esperanza, da poder, limpia nuestras mentes, hace que cosas existan, ¡y garantiza su futuro
para siempre! ¡No podemos vivir sin la Palabra de Dios! Nunca la descuide. Debería de considerarla tan esencial para su vida como el alimento. Job dijo, "He atesorado las palabras de su
boca más que mi pan diario." 6
La Palabra de Dios es la nutrición espiritual que tiene que tener para cumplir su propósito.
La Biblia es llamada nuestra leche, nuestro pan, nuestra comida sólida y nuestro postre.
7 Este banquete de cuatro platos es el menú del Espíritu Santo para la vitalidad espiritual y
el crecimiento. Pedro nos aconseja, "Tengan ganas muy fuertes de leche espiritual, a fin de que mediante
ella puedan crecer en su salvación." 8

Permaneciendo En La Palabra De Dios

En la actualidad existen más Biblias en imprenta que nunca, pero una Biblia en un librero
no sirve de nada. Millones de creyentes padecen de anorexia espiritual, muriéndose de
hambre debido a la malnutrición espiritual. Para ser un discípulo robusto de Jesús, alimentarse
de la Palabra de Dios tiene que ser su primera prioridad. Jesús llamó esto "permanecer".
El dijo, "Si permanecen en mi palabra, entonces son verdaderamente discípulos míos." 9 En la vida
diaria, permanecer en la Palabra de Dios incluye tres actividades.
Tengo que aceptar su autoridad. La Biblia tiene que convertirse en el estándar autoritativo
de mi vida: el compás en el que confío que me dé dirección, el consejo que escucho para
tomar decisiones sabias y el criterio fundamental que uso para evaluar todo. La Biblia tiene
que tener siempre la primera y la última palabra en mi vida.
Muchos de nuestros problemas ocurren porque basamos nuestras decisiones en autoridades
inciertas: la cultura ("todo mundo lo hace"), la tradición ("siempre lo hemos hecho
así"), la razón ("parecía lógico") o las emociones ("se sentía bien"). Todas estas autoridades
han sido hechas defectuosas por la caída de Adán. Lo que necesitamos es un estándar perfecto
que nunca nos lleve en la dirección equivocada. Únicamente la Palabra de Dios cumple este
requisito. Salomón nos recuerda, "Toda palabra de Dios es sin defecto" 10 y Pablo explica, "Todo
en las Escrituras es la Palabra de Dios. Absolutamente toda es útil para enseñar, para ayudar a las
personas, para corregirlas y para enseñarles cómo vivir." 11
En los primeros años de su ministerio, Billy Graham pasó por un tiempo en el que luchó
con dudas acerca de la verdad y la autoridad de la Biblia. Una noche iluminada por la
luna, cayó de rodillas llorando y le dijo a Dios que a pesar de sus partes confusas que no entendía,
desde ese momento en adelante, él iba a confiar totalmente en la Biblia como la única
autoridad para su vida y su ministerio. Desde ese día en adelante, la vida de Billy fue bendecida
con poder y efectividad extraordinarios. La decisión más importante que puede tomar
hoy es resolver este asunto de cuál será la máxima autoridad para su vida. Decida que diga lo
que diga la cultura, la tradición, la razón o las emociones, usted hará de la Biblia su autoridad
final. Determine que lo primero que va a preguntarse cuando tome decisiones es "¿Qué es lo que la Biblia dice?" Resuelva que cuando Dios dice que haga algo, usted confiará en la Palabra
de Dios y lo hará, ya sea que no tenga sentido o no sienta ganas de hacerlo. Adopte la declaración
de Pablo como su afirmación personal de fe: "Creo todo lo que acuerda con la ley y con
lo que está escrito en los Profetas." 12
Tengo que asimilar su verdad. No es suficiente sólo creer en la Biblia; tengo que llenar
mi mente de ella para que el Espíritu Santo pueda transformarme con la verdad. Hay cinco
maneras de hacer esto: puede recibirla, leerla, investigarla, recordarla y reflexionar en ella.
Primero, recibe la Palabra de Dios cuando la escucha y la acepta con una actitud abierta
y receptiva. La parábola del sembrador ilustra cómo nuestra receptividad determina si la Palabra
de Dios echará raíz en nuestras vidas y si producirá fruto o no. Jesús identificó tres actitudes
no receptivas – la mente cerrada (el suelo duro), la mente superficial (el suelo pedregoso)
y la mente distraída (el suelo con hierbas) – y después dijo, "Consideren cuidadosamente cómo
escuchan." 13
Cada vez que sienta que no está aprendiendo nada de un sermón o de un maestro de
la Biblia, debería de examinar su actitud, especialmente busque por el orgullo, porque Dios
puede hablar aún mediante el maestro más aburrido cuando usted es humilde y receptivo.
Santiago aconseja, "Con un espíritu humilde reciban y acojan la palabra que plantada y arraigada en
sus corazones contiene el poder para salvar sus almas." 14
Segundo, por la mayor parte de los 2000 años de la historia de la iglesia, sólo los sacerdotes
podían personalmente leer la Biblia, pero ahora billones de nosotros tenemos acceso
a ella. A pesar de esto, muchos creyentes son más fieles a leer diariamente el periódico que
sus Biblias. Con razón no crecen. No podemos ver televisión por tres horas y después leer la
Biblia por tres minutos y esperar que crezcamos.
Muchos de los que dicen creer en la Biblia "de cubierta a cubierta" jamás la han leído
de cubierta a cubierta. Pero si lee la Biblia por tan sólo quince minutos al día, se la leerá toda
en un año. Si deja de ver un programa de televisión de treinta minutos diariamente y en
cambio lee su Biblia, se la leerá toda dos veces al año.
La lectura diaria de la Biblia lo mantendrá al alcance de la voz de Dios. Es por esto que
Dios instruyó a los reyes de Israel que siempre tuvieran cerca una copia de su Palabra: "El deberá
de tenerla con él todo el tiempo y leerla todos los días de su vida." 15 Pero no sólo mantenga la
Palabra cerca de usted ¡léala constantemente! Una simple herramienta muy útil para esto es
tener un plan de lectura diaria de la Biblia. Lo prevendrá de andar leyendo la Biblia por todos
lados arbitrariamente y de pasar por alto partes de ella. Si le gustaría de tener una copia de
mi plan de lectura personal, vea el apéndice 2.
Tercero, investigar, o estudiar la Biblia es otra forma práctica de permanecer en la Palabra.
La diferencia entre leer y estudiar la Biblia es que envuelve dos actividades adicionales:
hacerle preguntas al texto y escribir sus descubrimientos. No ha estudiado realmente la Biblia
si no ha escrito sus pensamientos en papel o en la computadora.
Espacio no me permite explicar los diferentes métodos de estudiar la Biblia. Hay varios
libros útiles y disponibles de métodos para estudiar la Biblia, incluyendo uno que escribí
hace veinte años. 16 El secreto de un buen estudio de la Biblia es simplemente aprender a
hacer las preguntas correctas. Cada método usa diferentes preguntas. Descubrirá mucho más
si se detiene y hace preguntas tan simples como ¿Quién? ¿Qué? ¿Cuándo? ¿Dónde? ¿Por qué?
y ¿Cómo? La Biblia dice, "Las personas verdaderamente felices son aquellas que cuidadosamente estudian
la perfecta ley de Dios que hace libre a la gente, y la continúan estudiando. No olvidan lo que
oyeron, sino que obedecen lo que la enseñanza de Dios dice. Aquellos que hacen esto serán hechos muy
felices." 17
La cuarta manera de permanecer en la Palabra de Dios es recordándola. Su capacidad
de recordar es un don de Dios. Quizá piense que tiene mala memoria, pero la verdad es que
tiene millones de ideas, verdades, hechos y números memorizados. Usted recuerda lo que es
importante para usted. Si la Palabra de Dios es importante, se tomará tiempo para recordarla.
Existen enormes beneficios de memorizarse versículos de la Biblia. Le ayudará a resistir
la tentación, a tomar decisiones sabias, a reducir su estrés, a aumentar su confianza en sí
mismo, a ofrecer buenos consejos y a compartir su fe con otros. 18
Su memoria es como un músculo. Cuanto más la use, más fuerte se le pone y memorizarse
las Escrituras se le hará más fácil. Podría empezar con seleccionar aquellos versículos
bíblicos en este libro que lo han tocado y escribirlos en una tarjetita para andarlos con usted.
Después repáselos en voz alta durante el día. Puede memorizarse las Escrituras en cualquier
parte: mientras trabaja o hace ejercicios o maneja o espera o antes de irse a la cama. Las tres
claves para memorizarse las Escrituras son ¡repase, repase, repase! La Biblia dice, "Recuerden
lo que Cristo enseñó y dejen que sus palabras enriquezcan sus vidas y los hagan sabios." 19
La quinta manera de permanecer en la Palabra de Dios es reflexionar en ella, lo cual la
Biblia llama "meditación". Para muchos, la idea de meditar evoca imágenes de poner la mente
en neutro y dejarla que se vaya dondequiera. Esto es exactamente lo opuesto a la meditación
bíblica. La meditación es pensar concentradamente. Requiere un gran esfuerzo. Lo que hace
es que usted selecciona un versículo y reflexiona en él repetidamente.
Como lo mencioné en el capítulo 11, si sabe cómo preocuparse, ya sabe cómo meditar.
La preocupación es pensar concentradamente en algo negativo. La meditación es hacer la
misma cosa, sólo que su enfoque es en la Palabra de Dios en vez de su problema.
Ningún otro hábito puede hacer más para transformar su vida y hacerlo más como Jesús
que la reflexión diaria en las Escrituras. A medida que nos tomamos el tiempo para contemplar
la verdad de Dios, reflexionando seriamente en el ejemplo de Cristo, somos "transformados
a su imagen, cada vez con mayor gloria." 20
Si lee todas las veces que en la Biblia Dios habla acerca de la meditación, se quedará
sorprendido de los beneficios que El ha prometido a aquellos que se toman el tiempo para reflexionar
en su Palabra durante el día. Una de las razones por las que Dios llamó a David "un
hombre conforme a mi corazón" 21 fue porque David amaba reflexionar en la Palabra de Dios. El
dijo, "¡Cómo amo tus enseñanzas! Pienso en ellas todo el día." 22 La reflexión seria en la Palabra de
Dios es una clave para recibir respuestas de oración y el secreto de una vida exitosa. 23
Tengo que aplicar sus principios. Recibir, leer, investigar, recordar y reflexionar en la
Palabra no nos sirven de nada si fallamos en ponerla en práctica. Tenemos que convertirnos
en "hacedores de la palabra." 24 De todos, este es el paso más difícil, porque Satanás lo pelea
muy intensamente. A él no le importa que vaya a estudios bíblicos con tal de que no haga
nada con lo que aprende.
Nos engañamos a nosotros mismos cuando asumimos que porque hemos oído o leído
o estudiado la verdad, que la hemos internalizado. En realidad, puede estar tan ocupado
yendo a la próxima clase o seminario o conferencia bíblica que no tiene tiempo para implementar
lo que ha aprendido. Se le olvida en camino a su próximo estudio. Sin la implementación,
todos sus estudios bíblicos no sirven de nada. Jesús dijo, "Todo aquel que escucha estas palabras
mías y las pone en práctica es como un hombre sabio que construyó su casa sobre la roca." 25 Jesús
también señaló que la bendición de Dios viene al obedecer la verdad, no de sólo saberla.
El dijo, "Ahora que saben estas cosas, serán bendecidos si las hacen." 26
Otra razón por la que evitamos la aplicación personal es porque puede ser difícil e incluso
dolorosa. La verdad lo hará libre, ¡pero primero puede que lo haga sentirse miserable!
La Palabra de Dios expone nuestros motivos, señala nuestras faltas, reprocha nuestro pecado
y espera que cambiemos. Es la naturaleza humana resistir el cambio, y por eso, aplicar la Palabra
de Dios es un trabajo duro. Por esta razón es muy importante que discuta sus aplicaciones
personales con otras personas.
No puedo exagerar el valor de ser parte de un grupo de discusión de estudio bíblico.
Siempre aprendemos de otros verdades que nunca aprenderíamos por nuestra cuenta. Otras
personas le ayudarán a descubrir verdades que no ve y le ayudarán a aplicar la verdad de
Dios en maneras prácticas.
La mejor manera de convertirse en un "hacedor de la Palabra" es la de escribir siempre
un paso de acción como resultado de su lectura o de su estudio o de su reflexión en la Palabra
de Dios. Desarrolle el hábito de escribir exactamente lo que tiene intenciones de hacer. Este
paso de acción deberá de ser personal (lo envuelve a usted), práctico (algo que usted puede
hacer) y comprobable (con una fecha límite para hacerlo). Cada aplicación tendrá que ver ya sea
con su relación con Dios, su relación con otros o con su carácter personal.
Antes de leer el próximo capítulo, pásese un rato pensando en esta pregunta: ¿qué es
lo que Dios ya le ha dicho que haga, por medio de su Palabra, que todavía no ha empezado a hacer? Después escriba unas cuantas frases sobre acciones que le ayudarán a poner en práctica
lo que sabe. Podría pedirle a un amigo que lo haga responsable de esto. Como dijo D.L.
Moody, "La Biblia no fue dada para aumentar nuestro conocimiento sino para cambiar nuestras
vidas."

Día Veinticuatro Pensando En Mi Propósito

Un Punto Para Reflexionar:
La verdad me transforma.
Un Versículo Para Recordar: "Si continúan en mi palabra, son verdaderamente mis discípulos; y
conocerán la verdad, y la verdad los hará libres." Juan 831-32 (KJV)
Una Pregunta Para Considerar: ¿Qué es lo que Dios ya me ha dicho por medio de su Palabra
que todavía no he empezado a hacer?

publicado por : Edgar Peroza (Edu)

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